Su historia
Lilo llegó a HappyDog con ocho años y sin llegar a los seis kilos. Tenía un carácter bueno y era muy sociable, una auténtica pegatina y el seguidor número uno de quien le daba mimos. Se llevaba bien con hembras, aunque con otros machos se mostraba territorial, así que buscamos con cuidado un hogar que encajara con él. Como todos los perros de HappyDog, se entregó con el protocolo veterinario al día. Tras los cuestionarios, Lilo encontró su nueva familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Lilo ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







