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Su historia
Lolo tenía unos nueve meses cuando lo recogieron en Sevilla. Andaba solo por la calle, sin chip y sin dueño. Era un perrito muy cariñoso y súper sociable. El plan era traerlo a Madrid para encontrarle un hogar, y así fue: hoy Lolo ya está adoptado y tiene una familia propia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Lolo ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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