Su historia
Luka es un pastor belga malinois muy joven, de unos seis o siete meses. Vivía escondido en una nave abandonada de Granada, buscándose la vida, con un trozo de correa al cuello, algo de cojera y mucho miedo. Una chica que sabía que estaba allí le llevó comida cada día hasta ganarse su confianza y poder cogerlo. Como ella no podía quedárselo, lo trajimos a Madrid. Era tímido, noble, muy sumiso y muy cariñoso, y su forma de dar las gracias lo decía todo. Encontró una familia muy especial y salió adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Luka ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.










