Su historia
Nala llegó a HappyDog junto a Simba. Preferimos no entrar en detalles de cómo los encontraron; lo importante es que ya estaban a salvo y eran muy nobles. En Madrid demostró que era una perrita de dos años sociable, buena y con debilidad por los niños, con un cariño incondicional para quien estuviera a su lado. Como todos los perros de HappyDog, se entregó con el protocolo veterinario al día. Encontró una familia que la quiere de la misma forma, y hoy Nala ya está con ella.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Nala ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







