Su historia
Oso es un mastín que tenía un año cuando lo rescatamos y se vino con nosotros a Madrid. Era buenísimo y muy sociable, y tan tranquilo que viajaba en el coche escuchando música como si nada. A pesar de haber sido abandonado varias veces, nunca dejó de confiar en las personas y conservó intacto su dulce corazón. Después de un buen baño, guapo y presentable, solo faltaba que apareciera la familia que se enamorara de él. Y apareció: hoy Oso ya tiene su familia para siempre.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Oso ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








