Su historia
Pepa era una mestiza de pincher de unos cuatro o cinco años que fue abandonada en Sevilla. Al principio tenía muchísimo miedo y se defendía enseñando los dientes, pero en HappyDog tenían claro que no hay nada que con cariño no se supere. Por eso la trajeron a Madrid, para enseñarle lo que es el amor de verdad y encontrar una familia con el tiempo y la paciencia necesarios para que volviera a confiar en las personas. Pepa la encontró y salió adoptada.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Pepa ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







