Su historia
Saxo tenía unos dos meses y medio cuando lo recogimos, junto a otros cachorros, en una finca de la provincia de Granada. Alguien los había dejado al otro lado de la verja, entre los perros de la finca, y la familia que vive allí nos avisó, como hace cada vez que aparecen cachorros. Llegaron muy desnutridos y con mucha hambre, así que tuvimos que ingresarlos y ponerles sueros. Se recuperaron del todo y, ya fuerte, Saxo encontró la familia que le dio su hogar definitivo.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Saxo ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







