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Su historia
Sebas llegó a HappyDog con tres años y un carácter sociable y mimoso, de los que agradecen cada gesto de cariño. Pocos días después de su rescate vomitó varias veces en su casa de acogida, así que lo llevamos al veterinario. En la radiografía aparecieron una veintena de perdigones en su cuerpo, aunque por suerte ninguno había afectado a órganos, y el equipo veterinario se hizo cargo de su caso. Viajó a Madrid y allí encontró su nueva familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Sebas ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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