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Su historia
Yoba tenía unos cinco meses cuando la retiramos, en Sevilla, de una situación en la que corría el riesgo de acabar en malas manos. Era un cruce de pastor alemán y pastor belga, una perrita joven con toda la vida por delante. Nos propusimos buscarle una familia responsable que le diera la vida que merecía: la de una perra de compañía, querida y cuidada. Así fue, y hoy Yoba está adoptada.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Yoba ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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