Su historia
Kiwi es un cachorro cruce de bodeguero de dos meses. Sus hermanos ya estaban adoptados y él también se fue a una casa, pero allí vivían tres gatos que no llegaron a aceptarlo en la primera semana, así que volvió con HappyDog. Kiwi no tenía culpa de nada: como cualquier cachorro, solo quería jugar. Nos volcamos en buscarle una familia con la paciencia necesaria para que todos se adaptaran y donde pudiera quedarse para siempre. La encontró y hoy Kiwi está adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Kiwi ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







