Su historia
Margot formaba parte de una camada de cachorros encontrada en Toledo una mañana de enero, en un camino helado. Los fuimos encontrando poco a poco: a ella, junto a otra hermanita, la descubrimos sobre la raíz de un árbol, hechas un ovillo y dándose calor la una a la otra. Era la de las orejitas gachas, mientras su hermano Ivo era el que miraba de frente, y quizá eran cruce de podenco, labrador, pastor o malinois. Tras el rescate tocó buscar familia para todos, y Margot fue la última hermanita en conseguirlo. La espera mereció la pena: encontró su hogar.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Margot ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








