Su historia
Mistral era un podenquito de siete meses que vivía en la calle en un pueblo de Sevilla, sin un hogar ni nadie que lo mimara, recorriendo los contenedores en busca de un trozo de pan. El día que fuimos a rescatarlo nos recibió jugando, feliz, como si supiera que su vida iba a cambiar. Era pequeñito, muy juguetón, cariñoso y agradecido, un personajillo divertido que solo quería vivir. Con HappyDog empezó una nueva etapa y encontró a su familia: Mistral fue adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Mistral ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.










